Cuarenta y nueve términos que aparecen en cualquier operación de compraventa de maquinaria, explicados en una o dos frases y sin jerga innecesaria.
En una operación de maquinaria industrial se cruzan cuatro vocabularios distintos: el del taller, el del transporte, el de la aduana y el del abogado. Casi todos los malentendidos caros salen de ahí. Este glosario reúne los términos que aparecen de verdad en un presupuesto, un contrato o una inspección, con lo que significan y, cuando toca, por qué importan al comprar.
Maquinaria de ocasión. Equipo industrial que ya ha estado en servicio y se vende para seguir produciendo. No es lo mismo que chatarra ni que material para despiece: se compra por lo que puede fabricar, no por lo que pesa.
Bróker de maquinaria. Intermediario que no posee la máquina: busca en el mercado lo que el comprador necesita y cobra por la operación, no por colocar su propio stock. Se diferencia del comerciante en que su inventario no condiciona su recomendación.
Retrofit. Sustitución del control, la electrónica o los accionamientos de una máquina conservando su estructura mecánica. En equipos con bancada sólida y control obsoleto suele salir mucho más barato que comprar nuevo, y es un argumento de negociación: se cotiza antes de comprar, no se descubre cuando falla la pantalla.
Reacondicionado. Máquina revisada, con piezas de desgaste sustituidas y puesta a punto, normalmente con algún tipo de garantía. Cuidado: el término no está regulado y cada vendedor lo entiende a su manera. Pida siempre por escrito qué se ha cambiado.
Lote. Conjunto de máquinas que se vende junto, habitualmente en un cierre de planta. Vender en lote es más rápido y da menos dinero que vender máquina a máquina; la decisión depende del plazo que tenga el vendedor.
Tasación. Estimación del valor de un equipo a partir de operaciones comparables reales, no de listas de precios. Un mismo equipo tiene varios valores a la vez según en qué escenario se venda.
Valor de liquidación ordenada y forzosa. El ordenado es lo que se obtiene con tiempo para buscar comprador; el forzoso, lo que se obtiene cuando hay que desalojar la nave en semanas. La diferencia entre ambos suele ser grande, y explica por qué anticiparse vale dinero.
Depósito en garantía. Cuenta de un tercero independiente que retiene el dinero hasta que se cumplen las condiciones pactadas. Es la forma habitual de pagar una máquina a un vendedor con el que no se ha trabajado antes.
Placa de características. Chapa fijada a la máquina con fabricante, modelo, número de serie, año, tensión, frecuencia y potencia. Es el documento de identidad del equipo: sin ella, verificar año real y configuración eléctrica se vuelve mucho más difícil.
Marcado CE. Declaración del fabricante de que la máquina cumple la legislación europea aplicable. No es un certificado de calidad ni lo emite un organismo público, y en maquinaria usada su alcance depende de la fecha de puesta en servicio y de si se ha modificado el equipo.
Declaración CE de conformidad. Documento firmado por el fabricante en el que enumera las normas aplicadas. Es el papel que respalda el marcado; pedirlo cuesta un correo y su ausencia dice mucho.
Directiva de Máquinas. Norma europea que fija los requisitos esenciales de seguridad que debe cumplir una máquina para comercializarse en la Unión Europea.
Certificado de origen y EUR.1. Documentos que acreditan dónde se fabricó una mercancía. El EUR.1 es el que permite aplicar arancel preferente en los acuerdos de la Unión Europea. Ojo: cuenta el país de fabricación, no dónde ha estado la máquina.
NIMP 15. Norma internacional que obliga a tratar y marcar el embalaje de madera destinado a exportación. Una cuna o un calzo sin el sello puede dejar la máquina retenida en el puerto de destino.
Partida arancelaria. Código que clasifica la mercancía en aduana y determina el arancel aplicable. Dos equipos parecidos pueden ir en partidas distintas; conviene fijarla con el agente de aduanas antes de negociar el precio, no después.
DUCA. Declaración Única Centroamericana, el documento aduanero de la región. La modalidad D se usa para mercancía de terceros países, la F para mercancía regional y la T para tránsito terrestre sin nacionalizar.
Incoterms. Reglas de la Cámara de Comercio Internacional que reparten entre vendedor y comprador los costes, los riesgos y las obligaciones de un envío. La edición vigente es Incoterms 2020. Un precio sin Incoterm no significa nada.
EXW (en fábrica). El vendedor pone la máquina a disposición en sus instalaciones y ahí acaba su responsabilidad. Todo lo demás —carga, transporte, exportación, flete, importación— es del comprador. Es el precio más bajo que verá y el que más trabajo esconde.
FCA (franco transportista). El vendedor entrega la mercancía despachada de exportación al transportista designado por el comprador. Para carga en contenedor, la Cámara de Comercio Internacional recomienda FCA antes que FOB.
FOB (franco a bordo). El riesgo pasa al comprador cuando la mercancía está a bordo del buque. Pensado para carga suelta; usarlo con contenedor deja un hueco de responsabilidad entre la terminal y el barco.
CIF (coste, seguro y flete). El vendedor paga flete y seguro hasta el puerto de destino, pero el riesgo ya ha pasado al comprador al cargar. El seguro exigido por defecto es de cobertura mínima: para una máquina conviene pactar una cobertura mayor.
DAP (entregada en lugar). El vendedor entrega en el punto acordado del país de destino, sin descargar y sin despachar de importación. Los aranceles e impuestos siguen siendo del comprador.
Contenedor open top y flat rack. Variantes de contenedor para carga que no entra por la puerta: el open top se carga por arriba con grúa, el flat rack no tiene laterales y admite anchos y alturas fuera de medida. Ambos encarecen el flete respecto a un contenedor cerrado.
Carga suelta. Mercancía que viaja sin contenedor, estibada directamente en la bodega o en cubierta. Es lo habitual en máquinas que no caben en ningún contenedor, y exige más embalaje y más seguro.
Transitario. Empresa que organiza el transporte internacional y contrata en nombre del cliente con navieras, camiones y terminales. No es lo mismo que el agente de aduanas, que es quien presenta la declaración ante la administración aduanera.
Trincaje. Sujeción de la máquina dentro del camión o del contenedor con eslingas, cuñas y calzos para que no se mueva en ruta. La mayoría de los daños en transporte de maquinaria no vienen del golpe, vienen de un trincaje mal hecho.
Tensión trifásica. Alimentación industrial a tres fases. En Europa continental lo habitual son 400 V entre fases; en buena parte de América, 480 V, 240 V o 208 V. Cambiar de tensión es, casi siempre, poner un transformador.
Frecuencia de red. 50 Hz en Europa y 60 Hz en Norteamérica, Centroamérica y buena parte de Sudamérica. Un motor conectado directamente a la red gira un 20 % más rápido a 60 Hz que a 50 Hz, y ese 20 % es lo que decide si una máquina europea se instala tal cual o hay que tocarla.
Variador de frecuencia. Equipo que rectifica la corriente de entrada y genera él mismo la frecuencia que necesita el motor. Una máquina con variadores en todos sus accionamientos conserva su velocidad de diseño aunque cambie la red: es el caso fácil.
Transformador seco. Transformador refrigerado por aire, sin baño de aceite. Es la solución habitual y más barata para adaptar la tensión de una máquina importada. Se dimensiona en kVA por encima de la potencia instalada.
Potencia prime y standby. Dos regímenes de un mismo grupo electrógeno que no son intercambiables: standby es respaldo puntual, prime es servicio continuo. El mismo motor entrega menos kVA en prime que en standby, y confundirlos es el error de compra más frecuente en generación.
kVA, kW y factor de potencia. El kVA es potencia aparente y el kW potencia real; el factor de potencia es la relación entre ambos, típicamente 0,8 en grupos electrógenos. Comparar un equipo en kVA con otro en kW sin corregir lleva a comprar de menos.
Grado de protección IP. Código de dos cifras que indica la protección de una envolvente frente a sólidos y frente al agua. Importa cuando la máquina va a trabajar en ambiente húmedo, con polvo o con limpieza a presión.
IEC 60204-1. Norma internacional sobre el equipamiento eléctrico de las máquinas, que es la referencia con la que se cablea la maquinaria europea. Los códigos eléctricos de América derivan en su mayoría del NEC estadounidense, y las diferencias afectan a colores de conductores, puesta a tierra y marcado del armario.
CNC. Control numérico por ordenador: el sistema que mueve los ejes de la máquina siguiendo un programa en lugar de una manivela. En una máquina usada, el estado del control pesa tanto como el de la mecánica, porque un control descatalogado es el repuesto que no se encuentra.
Centro de mecanizado vertical. Fresadora de control numérico con el husillo en posición vertical y cambiador de herramientas. Es el caballo de batalla de casi cualquier taller metálico.
Husillo. El eje que hace girar la herramienta. Es la pieza crítica de un centro de mecanizado: su estado, el ruido y la vibración dicen más del desgaste real de la máquina que cualquier contador.
Cambiador automático de herramientas. Almacén y brazo que sustituyen la herramienta sin intervención del operario. Conviene probarlo en marcha, con varios cambios seguidos, y no solo verlo parado.
Recorridos. Distancia que puede desplazarse cada eje, en X, Y y Z. Es lo que determina el tamaño máximo de pieza, y el primer dato que hay que contrastar con lo que se quiere fabricar.
Husillo de bolas y juego. El husillo de bolas convierte el giro del motor en desplazamiento del eje; el juego es la holgura que aparece con el desgaste. Un juego excesivo se traduce en piezas fuera de tolerancia y es caro de corregir.
Horas de husillo frente a horas de máquina. Las horas de máquina cuentan el tiempo encendida; las de husillo, el tiempo cortando. Son las segundas las que miden el desgaste, y la diferencia entre ambas cifras dice cómo se ha usado el equipo.
Tiempo de ciclo. Lo que tarda la máquina en completar una pieza o una operación. Es la magnitud que traduce una máquina a dinero: capacidad real por turno.
Sopladora de PET. Máquina que convierte preformas en botellas por estirado-soplado: la preforma se calienta, se estira con un vástago y se infla contra el molde. Cada formato de botella necesita su juego de moldes.
Preforma. Pieza de PET con forma de tubo de ensayo y cuello ya terminado, que es la materia prima de la sopladora. El peso y el cuello de la preforma condicionan qué botellas puede hacer una máquina concreta.
Llenadora. Equipo que dosifica el producto en el envase. Su tecnología depende del producto: por gravedad, por presión, volumétrica o por peso, y no todas sirven para bebidas con gas.
Cambio de formato. Conjunto de piezas y ajustes necesarios para pasar de un envase a otro. Al comprar una línea usada hay que preguntar qué formatos incluye: los moldes y las estrellas de cambio pueden costar tanto como una parte de la máquina.
Pasteurizador. Equipo que aplica un tratamiento térmico controlado para reducir la carga microbiana del producto sin alterarlo de forma apreciable.
Homogeneizador. Máquina que fuerza el paso del producto a alta presión por una válvula para reducir el tamaño de partícula y evitar que se separe. Habitual en lácteos y bebidas.
CIP, limpieza in situ. Sistema que limpia el interior de tuberías, tanques y equipos haciendo circular soluciones de limpieza sin desmontar la instalación. En línea de alimentación o bebidas es un requisito, no un extra.
Si se ha encontrado con una palabra que no está aquí, escríbanos y la añadimos: info@makinter.com o WhatsApp al +34 657 14 48 34. También puede describir su caso en el asistente técnico y le orientamos sobre qué equipo o repuesto le conviene.
Para profundizar: cómo leer la placa de características, los Incoterms al comprar maquinaria, la conversión eléctrica de 50 a 60 Hz y cómo saber cuánto ha trabajado de verdad una máquina.