Cerrar el precio de una máquina es la mitad del trato. La otra mitad es sacarla de una nave, subirla a un camión, cruzar media Europa y dejarla de pie y en su sitio en la planta de destino. Ahí es donde se tuercen las operaciones que parecían cerradas.
MAKINTER coordina ese traslado de principio a fin con transportistas especializados en carga industrial. No tenemos flota propia y no lo presentamos como si la tuviéramos: lo que aportamos es que alguien se ocupe de que las piezas encajen y de que nadie descubra un problema el día de la carga.
Qué cubre
- Desmontaje y preparación: vaciado de fluidos, etiquetado del cableado, desconexión eléctrica y neumática, protección de partes sensibles.
- Embalaje y paletizado de accesorios, guardas, transportadores y utillaje.
- Medios de elevación en origen: grúa, carretilla de gran tonelaje, patines o rodillos según el caso.
- Elección del vehículo adecuado: lona, góndola, plataforma extensible o contenedor.
- Permisos de transporte especial y acompañamiento cuando las medidas o el peso lo exigen.
- Seguro de la mercancía durante el trayecto.
- Descarga, posicionamiento y nivelado en destino.
- Documentación de exportación y coordinación con el agente de aduanas fuera de la UE.
Lo que más encarece un traslado
Casi nunca son los kilómetros. Lo que dispara el presupuesto es:
- El acceso. Una nave con muelle y patio de maniobra no cuesta lo mismo que una planta antigua en casco urbano con un portón estrecho.
- La altura y la anchura. En cuanto se superan las medidas ordinarias entra el transporte especial, con permisos y a veces vehículo piloto.
- El peso concentrado. No es lo mismo repartir veinte toneladas que apoyar catorce sobre un punto.
- El calendario. Un desmontaje con fecha límite porque la nave se entrega el día 30 se paga más caro que uno con dos semanas de margen.
- Lo que no se previó. Una línea que se creyeron que salía entera y hay que partir en tres, un forjado que no aguanta la carretilla, un ascensor que no llega.
En la guía sobre el coste del transporte desglosamos partida por partida qué se paga realmente y damos cifras de referencia para que puedas contrastar un presupuesto.
Cómo lo organizamos
- Datos reales antes de pedir precio. Medidas, peso, puntos de izado, fotos del acceso en origen y en destino, y planta o croquis si existe. Un presupuesto hecho sobre suposiciones no sirve para decidir.
- Visita previa cuando hace falta. En equipos grandes o accesos complicados, ir a mirar antes sale más barato que improvisar el día de la carga.
- Presupuestos comparables. Pedimos a transportistas del sector con el mismo pliego, para que las ofertas se puedan comparar de verdad y no por el número final.
- Un interlocutor. Te coordinamos con el vendedor, el transportista y el destino, para que no acabes haciendo tú de centralita entre tres empresas.
Quién paga qué
Como norma general en este sector, el transporte lo paga el comprador y la máquina se entrega tal cual está, en la ubicación en la que se encuentra. Pero es negociable, y conviene dejarlo por escrito antes de cerrar: quién desmonta, quién carga, dónde se transmite el riesgo y quién asegura. Un mal reparto de estas cuatro cosas es el origen de la mayoría de las discusiones después de una venta.
Empezar
Dinos qué hay que mover, desde dónde y hasta dónde, y lo organizamos: escríbenos. Si aún estás buscando la máquina, mira el inventario o encárganos la búsqueda; si la que quieres mover es la tuya porque vas a venderla, empieza por aquí.
MAKINTER actúa como coordinador. El transporte lo ejecutan empresas especializadas independientes, con su propia póliza y sus propias condiciones, que se detallan en cada oferta.
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