Las reglas cambian con frecuencia y de país a país. Esto es lo que hay que verificar antes de comprometerse con una máquina.
No existe una regla latinoamericana para la maquinaria usada. Existen quince o veinte reglas distintas, una por país, que además cambian. Algunos países la importan sin más trámite que cualquier otra mercancía; otros exigen permisos previos, límites de antigüedad o pruebas de que no existe producción nacional equivalente.
Esta guía reúne lo que conviene tener claro antes de comprometerse con una máquina en Europa. No sustituye a tu agente de aduanas: la única forma de tener certeza es consultarlo con él, con la partida arancelaria concreta de tu equipo, antes de firmar nada.
A partir de ahí empiezan las diferencias, y son grandes.
Es el país donde más ha cambiado la situación recientemente. El Decreto 483/2026, publicado el 23 de junio de 2026, flexibilizó el régimen que regía desde 2016. Entre los cambios: la obligación de compra de bienes nacionales asociada a la importación bajó del 30 % al 10 % del valor FOB; se fijó un límite de antigüedad de 20 años, que sube a 30 para equipos reconstruidos o actualizados; y se ampliaron los sectores cubiertos, incorporando generación eléctrica, almacenamiento automatizado y equipos de tratamiento ambiental.
El régimen mantiene un arancel reducido para los bienes usados admitidos y exenciones de algunas tasas. Las autorizaciones de importación tienen vigencia anual, prorrogable. Es un marco favorable comparado con el anterior, pero sigue siendo un régimen con requisitos: no es importación libre.
Brasil es el mercado más exigente de la región para maquinaria usada. La importación de material usado está sujeta a licencia no automática y, en muchos casos, al examen de similitud: un procedimiento en el que se comprueba si existe producción nacional capaz de cumplir la misma función. Si la hay, la importación puede no autorizarse.
El marco vigente es la Portaria Secex nº 249/2023, cuyo artículo 41 regula la solicitud ante el Decex, con consulta pública y presentación de catálogos técnicos o memoriales descriptivos del equipo. Desde diciembre de 2025 son obligatorios el registro LPCO y la declaración Duimp.
En la práctica esto significa una cosa importante para el comprador: en Brasil el trámite empieza antes de comprar, no después. Comprometerse con una máquina en Europa sin haber verificado la similitud es asumir un riesgo grande.
Para importar maquinaria industrial usada suele requerirse: inscripción activa en el Padrón de Importadores; permiso previo de la Secretaría de Economía cuando la fracción arancelaria esté restringida; avalúo por perito autorizado para fijar el valor en aduana, dado que el equipo es usado; cumplimiento de las NOM aplicables verificado por unidad autorizada; y, según el caso, certificado de no contaminación emitido por laboratorio acreditado.
El avalúo es la particularidad que más sorprende a quien importa por primera vez: no basta la factura. La autoridad mantiene bases de precios de referencia y la subvaluación se detecta.
Chile tiene tradicionalmente uno de los regímenes más abiertos de la región para bienes de capital usados, lo que explica el volumen de maquinaria europea que entra por San Antonio y Valparaíso. Colombia y Perú admiten la importación de maquinaria usada con los trámites generales, con requisitos adicionales según el tipo de equipo y su partida arancelaria.
Dicho esto, aquí no vamos a darte porcentajes ni listas cerradas: son datos que cambian y que dependen de la partida concreta. Lo que sí puedes hacer, en cualquiera de estos países, es la verificación del apartado siguiente antes de comprometer dinero.
Con la ficha técnica de la máquina en la mano, y antes de negociar precio, pregúntale exactamente esto:
Son tres preguntas de una llamada. Contestadas antes de comprar, ordenan toda la operación; contestadas después, a veces explican por qué una máquina lleva seis semanas parada en el puerto.
Desde el lado europeo reunimos lo que tu agente de aduanas va a pedir: factura comercial con la máquina correctamente identificada, ficha técnica y documentación del equipo, peso y medidas reales, y la información de origen del fabricante. Cuanto mejor esté descrita la máquina, más fácil es clasificarla bien.
No actuamos como exportador, importador ni agente de aduanas, y no tramitamos permisos en tu país. Esa parte la lleva tu representante local, que es quien debe llevarla.
Antes de la aduana viene el traslado: mira el transporte marítimo de Europa a Latinoamérica y los trámites de exportación en origen. Si tu red es de 60 Hz, revisa qué pasa al conectar una máquina europea. Y para el panorama completo, comprar maquinaria europea desde Latinoamérica.
La información normativa de esta página está actualizada a septiembre de 2026 y se cita con su norma de referencia, pero los regímenes de importación cambian con frecuencia. Esta guía es orientativa y no constituye asesoramiento aduanero, legal ni fiscal: verifica siempre con un agente de aduanas habilitado en tu país y con la partida arancelaria concreta de tu equipo.